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25 de febrero de 2024

Propuesta internacional de lucha proletaria contra el narcotráfico y el canibalismo social


 
Suscribimos a esta propuesta internacional de 6 puntos —que va desde la transformación y mejora de las condiciones materiales de existencia hasta la atención comunitaria de la salud mental y el dejar de consumir drogas, pasando por la organización territorial—, que ha surgido de la experiencia colectiva de lucha en barrios proletarios de otros países (Grecia, Chile, etc.) contra las mafias tanto del narcotráfico como del Estado. Mafias que, en realidad, no son más que dos tentáculos del mismo pulpo capitalista.

El desafío es adaptarla a la realidad particular de la región ecuatoriana hoy en día y, sobre todo, materializarla. Pasar de la reflexión y la discusión a la acción.

Sabemos bien que un pequeño colectivo de agitación teórica como el nuestro no puede hacerlo por sí solo ni de inmediato. Se requiere mucha gente y mucha fuerza.

Por lo cual, llamamos a otros colectivos e individualidades de aquí que realmente estén contra el Capital, el Estado, el reformismo y el oportunismo en todas sus variantes, a sumar voluntades, esfuerzos, iniciativas y recursos para ello. Anteponiendo principios a personalidades y lo que nos une a lo que nos separa. Porque en la guerra social contra el enemigo común, nuestras mejores armas como proletarios son el apoyo mutuo, la autoorganización y la acción directa.

¡Contra la guerra entre patrones, redes de solidaridad proletaria!: hagamos de esta consigna una realidad.

¿Seremos capaces de lograrlo en el período histórico actual que, en todos los aspectos y para todos sin excepción, es contrarrevolucionario? Sólo la práctica de la lucha de clases responderá esta y otras preguntas. Mientras tanto, no podemos quedarnos de brazos cruzados ni guardar un silencio indiferente y cómplice frente a la barbarie capitalista en marcha. «Si luchamos, podemos perder. Pero si no luchamos, estamos perdidos.» Por lo pronto, al menos, dejaremos sembrada esta idea para que, en condiciones más favorables, otr@s herman@s de clase la hagan germinar y florecer en estas tierras. 

Proletarios Hartos De Serlo
https://linktr.ee/proletarioshartosdeserlo
Quito, febrero de 2024

Se agradece difusión y discusión para la acción. Contáctanos.

(Tomado de @boina.anarquista)
 
Ver análisis y propuesta completos en La Rebelión del Matico (2023). Prólogo en Pensamiento y Batalla (comp.) (2023). Anarquistas y radicales contra el canibalismo social en Grecia. Santiago de Chile, pp. 13-18. Disponible aquí [libro en PDF] y aquí [artículo en línea].

29 de marzo de 2020

[Chile] 29 de marzo: por la continuidad de la lucha anticapitalista


Actualmente vivimos un momento histórico: se agudiza la crisis del capitalismo mundial, que se revela visiblemente como lo que siempre ha sido, es decir, una catástrofe para la humanidad y la naturaleza. La burguesía y sus Estados han mostrado en diferentes regiones como combatirán desde ahora en adelante todo intento de rebelión: con ejércitos en las calles, estados de sitios y represión tecnológicamente organizada.

La revuelta proletaria en la región chilena se mantuvo ininterrumpida por más de 5 meses, y solamente se ha detenido, por ahora, debido a la crisis sanitaria actual producto de la propagación del COVID-19. En este contexto, el Estado que hace poco nos mutilaba, torturaba, violaba, asesinaba, y encarcelaba, nos amenaza con el desempleo, el hambre y la posibilidad de morir en la cama de un hospital colapsado. Tal es la naturaleza histórica del Capital y el Estado: elige la ganancia por sobre la vida.

Rafael y Eduardo Vergara Toledo, entre otrxs revolucionarixs, formaban parte de una ofensiva anticapitalista en el momento en que el Capital allanaba el terreno para instaurar su dictadura democrática. Hoy, en esta fase decisiva de la historia, la juventud combatiente de la región chilena y de diferentes partes del mundo se han unido para luchar contra la barbarie capitalista y a los Estados que la perpetúan. Si hay hoy una revolución posible, ésta se manifestará como la única alternativa realista ante la devastación que amenaza a la humanidad y a la vida entera sobre la tierra.

En la normalidad suicida, en la revuelta y en la pandemia nuestro programa sigue siendo invariantemente el mismo: ¡Abolición de la sociedad de clases!

¡Guerra Social contra el Estado y el Capital!
¡Nuestras vidas antes que sus ganancias!
¡Libertad a todxs lxs presxs de la revuelta proletaria!

Santiago de Chile, 29 de marzo de 2020

25 de marzo de 2020

Reporte y balance 5 meses después de la revuelta en Ecuador

Publicado en la sección "Internacional" del periódico anarquista Guerra de Clases N° 2, Santiago de Chile, Marzo 2020; y en Erupción #1. Boletín Anarquista de Análisis desde América Latina, Antofagasta-Chile, Marzo 2020 


1.      A pesar de que la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) se sentó a negociar con el Gobierno después de 11 días de guerra de clases, finalizando de esta manera el Paro de Octubre en Ecuador, éste concluyó con una victoria parcial para lxs explotadxs y oprimidxs que se rebelaron: la derogatoria del “paquetazo” o el Decreto Ejecutivo 883. Decimos victoria parcial y además con sabor a derrota, debido a nuestros muertos y a la permanencia del gobierno asesino de Moreno-Sonnenholzner-Jarrín-Romo y su política económica de “austeridad”. Sin embargo, el Estado burgués se vio obligado a retroceder, y también quedó golpeado y asustado, a causa de todas las acciones directas de masas que tuvieron lugar durante el Paro: se tomaron instituciones gubernamentales, pozos petroleros, carreteras, hicieron marchas y cacerolazos, piquetes y barricadas, saquearon algunos comercios, quemaron regimientos policiales y tanques de guerra, retuvieron a algunos policías y militares y les aplicaron “justicia indígena” y callejera, hicieron huir al presidente a Guayaquil, instauraron “la Comuna de Quito” y desconocieron al Gobierno. Es decir, en 11 días las masas proletarias del campo (indígenas) y de la ciudad (mestizas, en especial la juventud proletaria) “despertaron” e hicieron lo que no hicieron en 11 años. 11 días de irrupción abrupta y ruptura limitada pero real de la normalidad capitalista: de la propiedad privada, el trabajo asalariado, la circulación de mercancías y el dinero (por algo fue un paro de actividades económicas), sustituyéndolas por la libre cooperación, la solidaridad y la gratuidad (en los centros de acopio y las ollas comunitarias); a lo cual, le acompañó a toda hora la discusión abierta y la toma colectiva y horizontal de decisiones desde las bases en las asambleas permanentes, y la valiente autodefensa desde las barricadas precarias contra la brutal represión policial. 11 días de revuelta, insurrección y gérmenes de comunismo anárquico espontáneo, caótico, contradictorio y fugaz en “la mitad del mundo” en pleno siglo XXI.

2.      Frente al terrorismo de Estado durante el Paro, ni perdón ni olvido. Verdad y justicia para nuestros 11 muertos y 1340 heridos. Solidaridad y libertad para nuestros 1192 compañeros presos políticos. Denunciamos la actual represión del gobierno contra algunos luchadores sociales, como forma de “castigo ejemplar”. También estamos atentxs a que no nos imponga un nuevo “paquetazo” económico que beneficiará sólo a su clase, los ricos. Frente a esta violencia del Capital, la lucha proletaria sigue y debe seguir. Hasta las últimas consecuencias. Hasta que se hayan ido todos los explotadores y opresores, y valga la pena vivir para todxs. Sin duda, falta mucho para ello, pero la lucha sigue y debe seguir.

3.      2 meses después del Paro, el gobierno de Moreno aplica la estrategia de “el palo y la zanahoria”. “El palo” es la represión selectiva, el “combate contra la insurgencia”, el fortalecimiento de la inteligencia y el equipamiento policial-militar. También lo es ratificar las reformas laborales precarizadoras y el acuerdo con el FMI, perdonar deudas millonarias a poderosos grupos empresariales, firmar nuevos contratos mineros, reducir el presupuesto para educación pública… Mientras que “la zanahoria” es que no va a aumentar el IVA ni otros impuestos, y sus brigadas sociales asistencialistas en el sector rural. 

4.      Por el lado de los movimientos sociales (indígena, sindical y estudiantil), su acción colectiva ha oscilado entre el diálogo y la movilización. La CONAIE sigue a la cabeza. Después del Paro, conformó un “Parlamento de los Pueblos” e hizo pública su propuesta de “modelo económico alternativo”: una “nueva” versión de capitalismo andino y Estado plurinacional, el típico programa reformista y progresista para estas tierras. Además, sus dirigentes ya están hablando de participar en las próximas elecciones presidenciales (Jaime Vargas quiere ser el Evo Morales ecuatoriano). Los sindicatos, por su parte, desistieron de salir a protestar en las calles –pese a que lo anunciaron– y más bien se sentaron a negociar, mejor dicho, a ratificar las últimas reformas laborales precarizadoras de la patronal y el gobierno. Aun así, son parte del “Parlamento de los Pueblos” y firmantes de la tal propuesta de “nuevo modelo económico”. En cambio, lxs estudiantes de instituciones públicas empezaron a reactivar la movilización callejera mediante marchas contra el recorte de presupuesto. También ha habido otras manifestaciones contra otras medidas del gobierno (ej. trabajadorxs informales o ambulantes).

5.      En todas estas protestas sociales desde el Paro, se han dado algunas situaciones donde las bases han cuestionado y desbordado a sus dirigencias. Además, existen unas pocas asambleas autoconvocadas y unos pocos grupos radicales. Nosotrxs, como anarquistas o comunistas antiestatales, estamos por la autonomía y la radicalización de las bases proletarias cuando estalle un nuevo Paro; es decir, por nuestra autoorganización asamblearia y nuestra movilización combativa afuera y en contra de instituciones, elecciones, partidos, sindicatos y “parlamentos”; y sobre todo, no por tal o cual reforma o migaja parcial, sino por la revolución total: por la abolición y superación del capitalismo, el Estado, las clases sociales y toda forma de explotación y opresión (sexo, raza, nacionalidad, especie, etc.), a fin de poder autodeterminar libre y comunalmente nuestras propias vidas. Esto es muy minoritario, pero existe.

6.      La peor derrota es la vuelta a la normalidad. 5 meses después del Paro, todo lo dicho en el anterior punto se disolvió en el aire. No estalló un nuevo Paro. Mucho menos su anhelada radicalización. Todo volvió a la normalidad capitalista de manera contundente… y deprimente. El gobierno está dando más dinero y armas a la policía y las fuerzas armadas, mientras reduce presupuesto para salud (a pesar del “coronavirus”), educación y empleo. Niega cínicamente sus crímenes de Estado cometidos durante el Paro. Y las cadenas nacionales y los noticieros mienten todos los días. Los ricos y poderosos están haciendo lo que les da la gana con y contra nuestra clase. Por su parte, el movimiento indígena ha demostrado públicamente su carácter reformista y oportunista debido a su electoralismo presidenciable, con el apoyo del resto del movimiento popular (“Parlamento de los Pueblos”). Hay otras organizaciones de izquierda “revolucionaria” que dicen hacer lo contrario a las anteriores pero que en realidad hacen lo mismo sólo que por otra “vía”: reformismo disfrazado de revolucionario, mientras se la pasan compitiendo por poder y reconocimiento en “sus” espacios. Las pocas asambleas autoconvocadas y los pocos grupos radicales ya no existen realmente sino sólo de apariencia, mejor dicho, sólo de nombre. Después de la derrota de la revuelta de octubre, todas estas organizaciones no son más que cascarones vacíos llenos de relaciones, prácticas e ideas capitalistas de mierda pero con membretes izquierdistas, “anticapitalistas” y hasta “anarquistas”. Algunxs de vez en cuando siguen haciendo activismo político… estéril y espectacular, como todo activismo. El resto, es decir la mayoría de participantes del Paro, volvieron a la esclavitud asalariada y ciudadanizada, o al desempleo y la precariedad existencial, a la atomización o el aislamiento, a la competencia y la violencia entre sus propixs hermanxs de clase. Y la depresión post-revuelta de algunxs compañerxs conocidxs y anónimxs existe y no es un dato menor. Es muy difícil remontar la derrota material y moral. El resto del 2020 será un año “apagado”, y el 2021 será un año electoral. Frente a esta realidad, es inevitable no estar pesimistas… hasta nuevo aviso. 

P.D. Compañerxs proletarixs de Chile: no caigan en la trampa burguesa y estatal de la “asamblea constituyente”: ésta es y siempre ha sido la vía democrática de la clase dominante para apagar el fuego de la revuelta proletaria, y el símbolo de su derrota. No se dejen quitar el poder sobre su propia vida ganado mediante su lucha en las calles. Pero, si las masas quieren y hacen tal cosa, entonces prepárense para asumir las consecuencias y las lecciones de tamaña equivocación. La derrota es dura y pega fuerte. Cuesta mucho recuperarse de ella. Sin embargo, y pase lo que pase después del plebiscito de abril de este año, contribuyan a fortalecer las asambleas territoriales autónomas y los lazos de comunidad humana entre lxs proletarixs en lucha. Porque más que la autonomía organizativa y la violencia de “la primera línea” contra el aparato represivo del Estado, lo fundamental es transformar de raíz todas nuestras condiciones de existencia y nuestras relaciones sociales. Y tampoco descuiden la teoría, la propaganda y la agitación revolucionarias. Todo esto, con objetividad y autocrítica para resistir y avanzar realmente. ¡Salud y Revolución Mundial!  

Un Comunista Anárquico de Quito
Diciembre 2019-Marzo 2020

17 de marzo de 2020

Contagio – n+1

Informe de la tele-reunión de N+1 del 10 de marzo de 2020. Trad: Antiforma.

Mapa mundial del contagio de Coronavirus (Fuente: BBC, 12 de marzo de 2020)

La tele-reunión del martes por la tarde, con 16 camaradas presentes, se inició comentando las nuevas disposiciones que el gobierno italiano ha tomado para evitar la propagación del coronavirus.
A pesar de los llamamientos que la OMS para la responsabilidad y coordinación internacionales (porque el virus no se detiene en las fronteras), los Estados están adoptando medidas contradictorias sin ninguna forma de cooperación. Italia ha pasado de un alarmismo inicial a una minimización general del fenómeno, para a continuación poner en cuarentena a toda la población. Alemania, Francia, Inglaterra y España, donde ya hay miles de casos, actúan de forma dispersa. Paolo Giordano en el artículo La linea temporale che è stata trascurata señala que "el contagio, una vez iniciado en una zona, procede de manera similar a lo que ha sucedido o sucederá en otra parte".
Los países europeos han desarrollado sistemas nacionales de salud que funcionan, pero si miramos a los Estados Unidos el escenario cambia completamente: allí, desde el punto de vista de la protección médica, la estructura es deficiente y está en manos privadas. New Rochelle, un pequeño pueblo en las afueras de Nueva York considerado una zona roja, ha quedado completamente aislado y desde el jueves los soldados de la Guardia Nacional ayudarán en el rescate y manejo de emergencias sobre un área de ocho kilómetros cuadrados.
A menos que se adopten medidas coordinadas entre las naciones, la situación sanitaria y social corre el riesgo de estallar. El mundo está "mal" dividido en cuanto a la distribución de la población: hay ciudades de 30 millones de habitantes y zonas completamente desiertas. Las metrópolis tienen intrínsecamente un problema logístico, incluso sin la presencia de virus letales. Y es obvio que los prisioneros no se sienten cómodos tras las rejas mientras una enfermedad infecciosa hace estragos: la prisión es el clásico eslabón débil de la cadena, el que salta primero. En China han puesto a decenas de millones de personas bajo arresto domiciliario, sacrificando a los enfermos más graves y bloqueando zonas enteras del país. Algo similar está ocurriendo en Italia: si no se cuenta con suficientes camas disponibles en los centros de cuidados intensivos, se dará prioridad a los pacientes con mayores posibilidades de salvarse y se dejará a los demás a su suerte. El sistema de Protección Civil y el Ministerio de Salud también prevén la transformación progresiva de los hospitales en centros dedicados especialmente a los infectados, con el traslado de los demás pacientes a otras instalaciones.
En muchos casos la infección por Covid-19 es asintomática y durante algunos días no muestra signos de estar presente en el portador; la única forma de contrarrestarla es separar a las personas. En pocas semanas China ha pasado de un porcentaje muy elevado de propagación a una clara mejora en el frente de contagio gracias a la subdivisión del territorio en cuadrículas y a la limitación de la movilidad incluso dentro de cada zona individual (en algunos lugares sólo se permitía que un individuo por familia saliera de compras cada tres días). Se ha llegado incluso a rastrear mil millones de teléfonos móviles para cartografiar los movimientos de los ciudadanos.
La acumulación de problemas (situación económica, competencia entre países, colapso de la producción industrial, etc.) encontró en la propagación de la epidemia una solución discontinua. La realidad marcha a su propio ritmo y la gente se ve obligada a perseguirla, especialmente cuando se acelera. Las burguesías están obligadas a hacer algo, no pueden permitirse el lujo de dejar que colapsen países enteros, y por lo tanto tendrán que poner en marcha mecanismos automáticos de salvaguardia. Una vez que hayan logrado ciertos resultados no habrá vuelta atrás y los resultados políticos y sociales se van a apoderar de quienes los pusieron en marcha. El mundo ya no será el mismo que antes, dicen muchos observadores políticos, y es evidente que ciertas medidas de control social continuarán durante mucho tiempo y probablemente se harán permanentes.
Ya antes de la propagación del virus se esperaba una recesión mundial debida a la oleada de bajo crecimiento de China y Alemania, a la que se añadió el Brexit, la situación económica comatosa del Japón y, en general, la muy peligrosa (para el capitalismo) tendencia a cero cero de las principales economías mundiales. Por lo tanto, la salud está entrelazada con los aspectos económico, financiero y social. La solución a esta gran crisis no puede venir ciertamente de un capitalismo moribundo y sin energía, sino únicamente del futuro, de n+1. Para nosotros, el comunismo es el "verdadero movimiento que suprime el estado actual de las cosas", y es imposible que no se manifieste también en aspectos que la burguesía considera internos a su sistema: "Por otra parte, si no pudiéramos ver ya ocultas en esta sociedad -tal como es- las condiciones materiales de producción y las relaciones entre los hombres correspondientes a una sociedad sin clases, cualquier esfuerzo por hacerla estallar sería quijotesco" (Marx, Grundrisse).
Durante la Segunda Guerra Mundial la burguesía estableció un inmenso sistema de organización para la producción de armas. Por lo tanto, sabe cómo organizar la producción (taylorismo y organización científica del trabajo), sabe cómo obtener un resultado de la mejor manera posible, y si duda es porque no puede dar una respuesta unívoca y unitaria, estando dividida en diferentes nacionalidades. La OMS se ha estado preparando durante decenios para escenarios de pandemia, sabe cómo comportarse, y cada día compila un informe detallado sobre la situación país por país en el que sugiere a los diversos ministerios de salud las medidas que deben adoptarse. Tiene una visión clara de cómo intervenir, pero no tiene poderes ejecutivos para hacerlo.
Es esencial estudiar el origen de los virus, que no son organismos vivos pero que sólo pueden reproducirse explotando a otros. Analizar el virus significa observar el nacimiento de la vida: a partir del caldo primigenio las moléculas se han combinado para auto-replicarse y han sido capaces de desarrollarse y evolucionar. Como observó David Quammen (autor del libro Spillover. The Evolution of Pandemics) en una entrevista dada al Huffington Post, "lo que otros ven como una venganza de la naturaleza, yo lo describiría así: los ecosistemas complejos son el hogar de animales, plantas, hongos, bacterias y otros organismos celulares; y todos estos organismos celulares son el hogar de los virus. Si decidimos comprometerlos, lo hacemos a nuestro propio riesgo". El hombre capitalista tiene una práctica depredadora hacia el hábitat terrestre, no debe sorprenderse cuando el medio ambiente lo "ataca" de vuelta y desencadena pandemias.
Luego está el gran problema del aislamiento: esta es la sociedad del movimiento, en la que el hombre se mueve al ritmo de las máquinas, de los medios de producción, y es prácticamente imposible que los virus no los sigan. La actual desaceleración del tráfico de mercancías es mortal para la economía, pero sin "distanciamiento social" no se puede detener el contagio. Las bolsas también están sufriendo: en Europa, tan sólo el lunes 9 de marzo desaparecieron 600 mil millones de euros. La autonomización del Capital avanza rápidamente y en pocos días una gran cantidad de capital ficticio que esperaba una (imposible) valorización futura se ha esfumado.
Tras la propagación de la epidemia de coronavirus, en Italia se produjeron las primeras huelgas en fábricas y almacenes logísticos. En la FCA de Pomigliano los trabajadores se cruzaron de brazos espontáneamente. Los confederales están empezando a cambiar su posición con respecto a lo que decían hace unos diez días (véase el comunicado de los "actores sociales"), y han planteado el problema de la salud de los trabajadores en el lugar de trabajo.
Al final de la tele-reunión hablamos de lo que está sucediendo en Chile en los últimos tiempos. En Santiago, durante meses, cientos de miles de personas han estado tomando las calles ininterrumpidamente. Las tiendas y los bancos están cerrados o han puesto sistemas de protección armados, y la vida comercial del país está casi paralizada. "No se puede vivir así" es uno de los eslóganes que aparecen en las murallas de la ciudad. La feroz represión ha dado lugar a más de 30.000 detenciones y alrededor de 30 muertes, pero las manifestaciones no disminuyen. A pesar de la violencia de la policía, el clima es más bien alegre: a una situación totalmente invivible, con el 60% de la población en la pobreza, se responde con aglomeraciones diarias en las calles y plazas.
La crisis es sistémica y sólo puede producir efectos sistémicos. Cada vez hay menos espacio para la ideología, los desfiles sindicales y las reuniones de jefecillos; las masas chilenas, como las colombianas, se han rebelado contra una "vida sin sentido". El Líbano está técnicamente en bancarrota y el primer ministro ha admitido ante las cámaras que el país ya no puede pagar sus deudas; la desastrosa situación económica ha provocado manifestaciones y enfrentamientos con la policía en Beirut y Trípoli. También en Iraq continúan los enfrentamientos y las muertes: desde el comienzo de la protesta, la policía y los escuadrones de la muerte han matado a cientos de manifestantes.
Como Roberto Vacca escribió en su famoso ensayo Il medioevo prossimo prossimo prossimo, estamos asistiendo a la decadencia de los grandes sistemas. En otras palabras: la sociedad capitalista se está derrumbando debido a sus defectos intrínsecos. La propagación de enfermedades, los motines carcelarios, el colapso de la salud pública, los asaltos a supermercados, la huida lejos de las metrópolis que en momentos de desastre son vistas como trampas, anticipan escenarios catastróficos. La película Contagion (2011) de Steven Soderbergh se ha vuelto viral en la web en los últimos días. La película trata de una gigantesca epidemia que ha estallado en China a causa de un virus nacido del nefasto mestizaje entre un murciélago y un cerdo, enfermedad que se propaga rápidamente a nivel mundial causando un caos social y millones de víctimas. Si la industria cinematográfica produce este tipo de películas es porque hay un determinismo que la lleva a eso. Evidentemente, se está abriendo camino la percepción de un mundo que, si hasta ayer se consideraba seguro, hoy parece ser una fuente de profunda incertidumbre.

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Relacionado y recomendado: Contagio social: guerra de clases microbiológica en China – Chuang (febrero 2020)

26 de enero de 2020

Oleada mundial de revueltas y situación revolucionaria

Grupo Barbaria (31/12/2019)
"Viva la insurrección mundial de los proletarios" (Tela protesta Francia 2019)

Este texto es parte de la correspondencia internacional que mantenemos con compañeros de otras latitudes. En concreto, se trata de una respuesta a compañeros de la región argentina, que nos plantean algunas preguntas para profundizar la comprensión de la fase actual de la lucha de clases a partir de las Diez notas sobre la perspectiva revolucionaria y de La invasión alienígena. Para nosotros, la comunicación y discusión internacional entre minorías revolucionarias es una tarea fundamental de nuestra práctica militante.
Creemos que estamos viviendo un período bisagra que acaba con el fuerte período de reflujo que se vivió en la década de los noventa del siglo XX, un período anticipado por las luchas del 2001 en Argentina, Ecuador, Bolivia, 2006 en Oaxaca, 2008 con las revueltas por el hambre, hasta el 2011 mundial y su continuación en el 2013 en Brasil y Turquía.
Para entender mejor el momento en que nos encontramos, nos parece importante diferenciar entre la entrada en un período histórico de revolución social y que estemos ante situaciones revolucionarias. Creemos que estamos en el inicio de lo primero pero falta aún mucho para lo segundo. Es decir, la crisis cada vez más fuerte del capitalismo, el desarrollo de cada vez más humanidad superflua, la crisis de la valorización, etc. van a obligar a los proletarios a luchar en defensa de sus condiciones de vida y a activar luchas cada vez más contundentes y radicales. En este sentido vivimos el inicio de un proceso de polarización social a nivel mundial en el que las luchas van adquiriendo de manera creciente un carácter sincrónico y mundial, alimentándose unas con otras.
Pero estamos ante una oleada de revueltas, rebeliones, etc. No son revoluciones o situaciones revolucionarias donde podamos invertir la praxis del capital, donde estemos en disposición de desarrollar un ataque al capital y a sus relaciones sociales para poder imponer en alguna región del mundo la dictadura del proletariado contra el capital y el Estado. En nuestra opinión aún falta mucho para esto.
Por eso hay que leer lo que está sucediendo no como una fotografía, sino como una película que conocerá flujos y reflujos. Pero es una película cuya trama es la de la polarización social cada vez más intensa y concentrada, el desarrollo de bloques sociales cada vez más antagónicos.
Pensarlo como una película y no como una fotografía nos ayuda a pensar la dinámica en curso, en la que una de las tareas más importantes que tenemos minorías como las nuestras son las de la clarificación programática a través del estudio de las lecciones del pasado, la de la coordinación y comunicación internacional entre diferentes grupos, etc. Este tipo de cuestiones son decisivas. Hoy no se trata de realizar una insurrección victoriosa que acabe con el capital en los lugares más avanzados de la revuelta en curso (Chile e Irak), sino tratar de desarrollar al máximo los niveles de autoorganización y autonomía de clase tal y como existen, y que son una repetición fractal, impresionante, de las revueltas y revoluciones del pasado —en ese sentido, ver las imágenes de la Plaza Tahrir en Bagdad es algo increíble—, así como, sobre todo, realizar una defensa intransigente de nuestras posiciones comunistas y anárquicas: por ejemplo, en Chile necesitamos criticar la asamblea constituyente con toda claridad y contundencia.
La defensa de estas posiciones será decisiva de cara a los procesos futuros venideros. Creemos que estamos en el inicio de un período histórico que irá radicalizándose cada vez más y se irá internacionalizando también con más fuerza. Por eso insistimos tanto en que es importante pensar la dinámica en curso como una película y no como una fotografía, como decíamos más arriba. No se trata de obsesionarse ahora por la insurrección o por los reflujos de los procesos que se viven y se van a vivir necesariamente, como en Ecuador, sino pensar la dinámica en curso, y esta dinámica es revolucionaria y se dirige hacia niveles de antagonismo social cada vez más intensos.
En este sentido, sí creemos que estamos en el inicio de una nueva época de revolución social: una época caracterizada todavía por revueltas y rebeliones y aún no por situaciones revolucionarias en medio mundo, como sucedió hace cien años, en 1919. Estamos en el inicio de una época de revolución social y de oleada revolucionaria como la que atravesó el mundo de 1910 a 1937 —sobre todo de 1917 a 1921— o de 1968 a 1980. Y esta oleada va a continuar y desarrollarse con cada vez más fuerza.
Así, como decíamos antes, un aspecto que destaca de la actual oleada es la enorme sincronización internacional de las revueltas en curso. Por eso creemos poder afirmar que en el futuro se irá fortaleciendo la tendencia a la internacionalización de las luchas por parte del proletariado mundial, una sincronía emblemática en relación a los inicios de las oleadas revolucionarias anteriores, en 1917 o 1968. Sin duda este es uno de los elementos más destacados e importantes del actual seísmo de la lucha de clases. Contra todos los negadores del internacionalismo, la lucha del proletariado será cada vez más internacional.
Lo más importante ahora es cómo se pueden dar las líneas asintóticas que comuniquen el aprendizaje revolucionario del proletariado en lucha y las lecciones programáticas del pasado llevado a cabo por minorías. Es decir, cómo el proletariado se puede constituir en clase, en partido, ir alcanzando una claridad a partir de su propia experiencia que le lleve a desplegar su antagonismo contra el capital y el valor en sus múltiples formas. Y para eso es fundamental el papel de minorías como las nuestras, como parte de la clase. Es esencial nuestra participación en los momentos de las barricadas pero también en los momentos de balance, en el flujo de la lucha de clases pero también en los reflujos que se sucederán. Por eso iniciativas como las que estáis haciendo allá son tan importantes. ¿Cuál es el papel que podemos tener las minorías revolucionarias? Es sin duda uno de los aspectos más débiles en que nos encontramos en esta nueva oleada de lucha de clases internacional. Concretamente, esto significa cómo podemos reforzar la centralización y el debate en torno a posiciones, de experiencias, de balances, etc. entre los diferentes grupos de las comunidades de lucha en los que tienden a organizarse los proletarios revolucionarios e internacionalistas. Y esto implica, en última instancia, fortalecer el papel de la teoría revolucionaria a la hora de saber cuál es la naturaleza del capital para romper con él, el reconocimiento del hilo discontinuo de la historia de nuestra clase y de las lecciones que se pueden extraer de las revoluciones y contrarrevoluciones del pasado, así como ahondar y profundizar en el papel que las minorías podemos tener desde dentro de los movimientos de clase actuales y futuros, criticando las debilidades de nuestra clase y tratando de impulsar hacia adelante los movimientos prácticos y la clarificación en torno a los objetivos generales e históricos del proletariado. Estos aspectos nos parecen decisivos hoy.
Siempre hemos insistído en que nos parece muy importante tratar de analizar las relaciones de fuerza entre las clases. En última instancia un período de contrarrevolución es una época marcada por la paz social y el triunfo absoluto del capital. Son los tiempos normales del capital, de su fetichismo mercantil y de su lógica democrática. Períodos que fueron interrumpidos por otros de lucha de clases intensos, como las oleadas revolucionarias que mencionábamos más arriba. Por eso, sí creemos que estamos saliendo de un período de contrarrevolución y de reflujo social intenso como el de la década de los noventa. Ahora bien, no existe una línea de demarcación neta entre revolución y contrarrevolución. Sobre todo hay que saber que la revolución convive siempre con la contrarrevolución, que las luchas actuales despiertan la contrarrevolución por doquier por parte de la burguesía.
Dicho esto, es muy importante cómo los revolucionarios analizamos las épocas de contrarrevolución para distinguirlas del momento actual. No nos cansamos de repetir que estamos ante el inicio de una época bisagra que deja atrás la fase de reflujo contrarrevolucionario de la década de los noventa, un período que ya fue anticipado con toda una serie de luchas a principios de siglo y sobre todo en el 2008-2013. En cualquier caso, la contrarrevolución de la década de los noventa, que nunca fue absoluta, se puede comprobar en la manera en que se debilitó la perspectiva de superar el capitalismo a través de un proceso revolucionario. Este es el elemento principal de la contrarrevolución de los noventa y que todavía ondea como una pesada sombra sobre las debilidades de nuestra clase en las luchas actuales. En cualquier caso, no creemos que se pueda comparar el reflujo de los noventa con el período contrarrevolucionario que se inauguró a finales de los años veinte y en la década de los treinta del siglo XX, cuando era «media noche en el siglo», y la contrarrevolución se afirmó a través de los regímenes gemelos del fascismo, el estalinismo y los New Deal socialdemócratas: una contrarrevolución que redujo a algunos puñados de minorías aisladas las estructuras proletarias y de clase de la oleada revolucionaria anterior.
En fin, nos es muy útil este tipo de correspondencia para poder aclararnos comúnmente. Esperamos haber profundizado y matizado mejor algunos aspectos. En definitiva, nos parece que estamos solo en el inicio de una nueva época histórica marcada por la revolución, por la polarización social que despertará antagonismos entre las clases cada vez más fuertes y virulentos. Este es el terreno fértil para que nuestra clase se construya como partido, clarificando su perspectiva histórica: su negación como clase para negar el capital y sus relaciones sociales. Pero para eso aún queda bastante, como decía Marx tras la primera oleada de 1848:
Mientras nosotros le decimos a los obreros: tenéis que atravesar 15, 20, 25 años de guerras civiles para cambiar la situación y prepararos vosotros mismos para ejercer el poder, se les dice: tenemos que tomar el poder de inmediato, o nos podemos ir a dormir.
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22 de noviembre de 2019

En Tiempo de Revueltas: Chile y Ecuador


¡¡Ya salió LA OVEJA NEGRA Nro. 66!!


En distintas regiones del planeta estalla la revuelta proletaria, sincronizando el hartazgo, pero también la creatividad, la desobediencia, el amor y la rabia. Francia, Hong Kong, Irak, Ecuador, Chile, Líbano, Colombia, Bolivia, Haití (ver anexos) son sólo algunos de los países donde ahora mismo o en las últimas semanas se agudiza la lucha de clases.

Por compartir el mismo idioma y por cercanía, pero también por los testimonios de primera mano de compañeros, nos enfocaremos en Ecuador y Chile, siendo Chile además una situación sobresaliente. Sin embargo, no podemos dejar de hacer referencias a otras luchas que vienen de largo aliento como es el caso de Haití o Francia con los denominados “chalecos amarillos”.

Sí, hemos dicho proletariado, hemos dicho lucha de clases...

Contenido:

• ¡VAMOS HACIA LA VIDA!
Reemergencia global de la lucha
Una acción común contra el Capital

• REVUELTA EN ECUADOR
Solidaridad
Represión y criminalización
Carta desde el pasado
Breve balance
Un mes después del Paro Nacional…

• REVUELTA EN CHILE
«¡Evade!»
¿Guerra?
¿Vuelta a la normalidad?
Sobre las asambleas constituyentes
Notas provisionales...
Esto no termina…
Cuadros:
Primer detenido bajo la Ley de Seguridad Interior del Estado por las revueltas de octubre: Roberto Campos
Izquierda en Ecuador, derecha en Chile
Contra el patriotismo

Anexos:
• Haití: ¡Viv Revolisyon!
• Bolivia: Revuelta y Golpe de Estado

9 de noviembre de 2019

[Chile] ¡Todo el Poder a las Asambleas!

Excelente texto y cartel desde Santiago de Chile que no sólo aplica para ese país, sino para toda la revuelta proletaria internacional en la actualidad:

Asambleas territoriales: órganos autónomos creados por la comunidad en lucha
(Panfleto difundido en el latifundio metropolitano. 08/11/2019)

El terreno fértil de la insurrección en Chile trajo como su principal fruto las asambleas territoriales, instancias auto convocadas por los pobladores de todo el país como canal para resolver las necesidades inmediatas de la lucha y su propagación. En ellas se está debatiendo las medidas, horizontes y reivindicaciones de este movimiento. En muchos casos, con un fuerte carácter anti institucional y anti partidista. Las asambleas reflejan, de forma embrionaria, la necesidad real del proletariado para dotarse de órganos de poder representativos de la clase, que defiendan e impongan sus necesidades hasta el último aliento, sin tranzar con la clase política.

Estas organizaciones, aún incipientes, manifiestan el sentir y la necesidad de incidir directamente en la realidad, cuestionando la soberanía de nuestra vida al Estado y al Capital, ya que, en la práctica, organizarse colectivamente para resolver nuestros problemas, y profundizar esta lucha, expresa una disputa contra el Estado por el control y dirección de la vida en sociedad. Por ello es necesario que estas asambleas se planteen autónomas, dirigiendo el diálogo hacia los mismos explotados y no hacia la institucionalidad burocrática: son los propios intereses de clase los que están en juego y será enfrentando sus limitaciones que recuperaremos todo lo perdido, no mediando entre las bases y el Estado.

Al ser un órgano barrial, las asambleas están inmersas en la cotidianidad del territorio, por ello su funcionamiento es su principal arma. Su capacidad de cubrir expansivamente las necesidades de la lucha como el abastecimiento, la auto-defensa, la salud, el transporte, las comunicaciones, la solidaridad con sus presxs, etc. será la fuerza que las dotará de legitimidad. En este sentido, las asambleas son la expresión autónoma de la comunidad que auto-organiza sus necesidades y su lucha contra el Estado y el Capital. Es por ello, que su funcionamiento NO PUEDE agotarse en los petitorios o en la asamblea constituyente. Entendemos que muchas personas aún creen en las cantinelas social-demócratas y en que el Estado pueda resolver sus problemas inmediatos, pero sabemos que eso no ocurrirá, de hecho, se agudizará la precarización, es esencial que para cuando el estallido revolucionario comience, este preludio haya servido para sacar las mejores lecciones: fortalecer las asambleas y su carácter autónomo, que son nuestro principal triunfo hasta ahora.

Este ciclo de luchas recién inaugurado será de largo aliento. La insurrección que desbordó Chile estas últimas semanas sigue en curso y nada parece presagiar que acabará. La caja de pandora de la revolución social comenzó a abrirse y la tarea de crear poder territorial se ha puesto a la orden del día. Esto ha dispuesto las alarmas en toda la clase política, de izquierda a derecha toda la institucionalidad burguesa ha movido sus hilos para anular o cooptar estas instancias autónomas de organización. Su principal estrategia es conducir el movimiento hacia sus estrechos marcos de representatividad política, para ello dispuso de “cabildos” que sistematizan las demandas y “suben” los petitorios. Aquí el Estado es el único interlocutor posible y las posibilidades de diálogo comienzan y terminan en las soluciones que éste pueda darnos. No permitamos que las asambleas se conviertan en correas de transmisión del Estado.

Sabemos que cualquier intento por humanizar el Capital se topará con una crisis mundial de valorización en proceso, que esta vez trae añadida una crisis ambiental que, para muchos expertos, comporta la crisis terminal del Capitalismo. Desde Grecia hasta Ecuador, gobiernos de izquierda tuvieron que ceder ante las exigencias del banco mundial y aplicar paquetes de austeridad que precarizan a los mismos de siempre: la clase trabajadora. La socialdemocracia siempre será el “paco bueno” cuidando las garantías del FMI y de sus burguesías nacionales por sobre cualquier otro interés.

Hasta ahora, este movimiento se ha llevado a cabo principalmente en las calles, la protesta callejera espontánea ha paralizado el país principalmente a partir del enfrentamiento con la policía y la interrupción de la circulación capitalista. Barricadas, cacerolazos, saqueos e incendios han sido parte del arsenal proletario para enfrentarse al poder. Su contenido es “contra todo”, contra la totalidad del sistema que nos mata lentamente. El movimiento asambleario está llamado a ser quien dote de contenido a la protesta callejera, quien ponga en el tapete las soluciones reales a las necesidades del pueblo, así como también, quien anime las actitudes y valores que posibiliten una nueva forma de vida: la solidaridad, el espíritu de comunidad, el cuidado recíproco y la ofensiva insurgente serán la debacle del modo de producción capitalista.

Sin embargo, es necesario y URGENTE que estas asambleas se extiendan a los lugares de trabajo, principalmente a los sectores productivos estratégicos. Que instalen el cuestionamiento radical del modo de vida capitalista hasta las últimas consecuencias y se traslade el horizonte productivo de la capitalización infinita a la satisfacción de las necesidades humanas. Ejemplos históricos como los Cordones industriales o los Comandos Comunales pueden ser vitales para comprender el transito que cursamos. Ningún cambio será posible si los trabajadores no tenemos el poder de los medios de vida y producción en nuestras manos, si no tomamos el control de la riqueza que generamos para decidir "cómo" y "para qué" producir. No se trata de aprender a gobernar y auto-gestionar el Capital, se trata de crear una nueva forma de vivir. La economía entera depende de nosotros y temblarán cuando sepan que nos dimos cuenta de aquello.

La historia nos demostró que el Estado, como forma de garantizar las condiciones de vida, siempre será una forma de garantizar la dominación de una clase por otra, de perpetuar el Capitalismo. Con o sin cambio de constitución, el Estado siempre velará por perpetuar la explotación, dejando intactas las verdaderas bases de todo, la propiedad privada y el trabajo asalariado. Al fragor de esta lucha, vamos creando nuestras propias herramientas para destituir lo existente y forjar un mundo nuevo. El preludio de la revolución ya comenzó.

¡¡¡TODO EL PODER A LAS ASAMBLEAS TERRITORIALES!!!



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2 de noviembre de 2019

Revueltas en Chile y Catalunya. Crítica al Nacionalismo - Temperamento Radio N° 40

Programa 40 de Temperamento Radio - ESPECIAL TESTIMONIOS Y REFLEXIONES DESDE CHILE y CATALUNYA - CRÍTICA AL NACIONALISMO - Escuchar AQUÍ


Grabado el 1 de Noviembre del 2019

-Audio: Niñas contra el toque de queda
-¿Neoliberalismo?
-Testimonios desde el Desierto de Atacama:
Compañeros de El Sol Ácrata desde Calama y Antofagasta
-Audio: ¡Por nuestrxs caidxs!
-Datos de la represión
-Testimonios desde el Sur:
Compañero argentino desde Punta Arenas
Compañero de Radio Kurruf desde Temuco
-Audio: Efecto Psicoterapéutico
-Recomendamos: Asambleas territoriales en tiempo de revueltas
Desde Villa Olímpica – Santiago de Chile
-Disturbios en Catalunya y la trampa del nacionalismo.
-Grupo Barbaria desde la región española

Nos acompañan: Ground Zero - Illapu – Asamblea Internacional del Fuego – Accidente – Los Planetas - Décima Víctima

1 de noviembre de 2019

Nuevo blog desde Chile: Vamos hacia la Vida

Vamos hacia la Vida es un blog que nace a partir de la necesidad de difusión de los materiales que van surgiendo al calor de la revuelta en la región chilena durante la primavera del 2019.

Nuestro criterio de difusión es el de material anticapitalista y autónomo, por fuera y en contra del Estado y de las instituciones que pretendan capitalizar y cooptar la lucha de nuestra clase contra todo aquello que le niega la vida.

Hemos compilado el material producido hasta ahora por distintxs compañerxs comunistas radicales y anarquistas revolucionarixs en distintas latitudes de la región en orden cronológico. De la misma forma, esperamos seguir publicando y difundiendo el material que vayamos recogiendo y recibiendo.



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Ver más textos y videos sobre la revuelta proletaria en Chile en:

27 de octubre de 2019

Revueltas en Ecuador y Chile - Radio Temperamento N° 39

Desde Argentina, Chile y Ecuador para el mundo entero:

¡YA SALIÓ TEMPERAMENTO N° 39!
ESPECIAL REVUELTAS EN ECUADOR Y CHILE
Escuchar AQUÍ


Participan compañeras y compañeros de aquellas regiones.
Grabado el 23 de octubre del 2019

En este programa:

- Audio desde barricada en Santiago de Chile (21 de octubre)

Desde Ecuador:
- Balance y perspectiva de la revuelta
- ¡Esto no se ha acabado! ¡Esto no ha hecho más que empezar! Panfleto anarquista distribuido en Quito (18 de octubre)

Desde Chile:
- Audio agitación revolucionaria en Santiago de Chile (19 de octubre)
- Desde Villa Olímpica: Situación general del movimiento
- Compañero analiza fortalezas y debilidades de la revuelta – Violencia proletaria y autorganización en los barrios
- Audio: ¡La Revolución es posible!

- Saludos internacionalistas


Nos acompañan con su música: Raza Humana – Los Prisioneros – Disturbio Menor - Marcel Duchamps – Chico Trujillo – Los Jaivas

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Relacionado: TEMPERAMENTO 38 ESPECIAL SOBRE ECUADOR - Escuchar aquí


26 de octubre de 2019

Chile: la revolución es posible [Video]

Recibo y publico este video de agitación desde la región chilena. A pesar del terror de Estado y del reformismo ciudadanista de algunos sectores de los manifestantes (demanda de "asamblea constituyente", etc.), la revuelta sigue y la revolución es posible, vivir sin capitalismo es posible, allí y en todas partes... esto recién empieza:

21 de octubre de 2019

[Chile] La revuelta se extiende pese a la brutal represión estatal: este lunes 21 de octubre vamos a la huelga general por todo

Recibo y publico: 

LA REVUELTA SE EXTIENDE PESE A LA BRUTAL REPRESIÓN ESTATAL: 
ESTE LUNES 21 DE OCTUBRE VAMOS A LA HUELGA GENERAL POR TODO


Hace una semana, cuando el pasaje del Metro de Santiago alcanzó el estratosférico precio de $830 el incontrolado proletariado juvenil estudiantil –que tiene la virtud de negar en la práctica este mundo, negándose a cualquier tipo de diálogo con el poder- lanzó una ofensiva llamando a la “evasión masiva” autoorganizando un gran movimiento de desobediencia que contó desde el comienzo con una enorme simpatía por parte de nuestra clase, ya que este medio de locomoción colectiva es utilizado por al menos 3.000.000 de personas diariamente. El Estado respondió lanzando a cientos de policías de fuerzas especiales a resguardar las estaciones provocando duros enfrentamientos en el sistema de trenes subterráneos, que dejaron cientos de herid@s y detenid@s. El día viernes 18 de octubre se produjo la ruptura: en medio de una nueva jornada de protesta contra el alza de los pasajes, se comenzaron a cerrar totalmente desde las 15:00 horas, una a una, las líneas del Metro de Santiago lo que provocó un colapso nunca antes visto en el transporte urbano metropolitano. Ese día se encendió la chispa y la clase proletaria demostró su poder, cuando miles de personas se arrojaron a las calles desbordando a las fuerzas represivas y protagonizaron grandes disturbios en el centro de la ciudad que superaron cualquier previsión. El edificio corporativo de ENEL (empresa de electricidad que opera en Chile) ardió en llamas y varias estaciones de Metro corrieron la misma suerte. El Estado-Capital mostró su verdadera cara frente a la población, decretando el “estado de emergencia”, lo que implicó que los milicos por primera vez salieran a la calle desde el fin de la Dictadura producto de un conflicto social. Desde esa noche ya nada volverá a ser igual.

El día sábado desde el mediodía una convocatoria en Plaza Italia derivó rápidamente a una revuelta generalizada con tintes insurreccionales que llegó a todos los rincones de la ciudad, a pesar de la fuerte presencia militar en las calles. Y literalmente, el levantamiento se propagó por todas las ciudades de la región chilena. Así se multiplicaron como una mancha de aceite los cacerolazos, barricadas, ataques a edificios fiscales, sabotajes a infraestructuras estratégicas para la circulación del capital (plazas de peajes y tags en las autopistas, 80 estaciones de Metro parcialmente destruidas y 11 totalmente reducidas a cenizas, decenas de buses quemados, etc.), 130 sucursales bancarias dañadas, 250 cajeros automáticos destruidos, algunos asedios a comisarías y a un cuartel militar en Iquique, y lo que más ha irritado a la clase dominante: los saqueos a cadenas de supermercados y a grandes centros comerciales.

Frente a este panorama, que para nosotr@s es una fiesta, en donde el proletariado se está autoorganizando y enfrentando a su condición de extrema precariedad, se ha ampliado el “estado de emergencia” a aproximadamente una decena de ciudades que se han sumado a la lucha, en las que también se ha impuesto un implacable “toque de queda” controlado a punta de fusiles por la chusma militar y policíaca que cuenta actualmente con 10.500 efectivos que tienen carta blanca para disparar a matar.

Los saqueos y la satisfacción inmediata de las necesidades humanas

La sacrosanta propiedad privada fue cuestionada de manera radical por decenas de miles de proletari@s quienes se abastecieron de todo lo que pudieron en la mayoría de los supermercados y grandes multitiendas que han sido desvalijados totalmente, y en muchos casos incendiados, ante una aterrorizada burguesía que continuamente llama por medio de sus representantes a aplastar sin contemplación a lo que ellos denominan “un pequeño grupo de violentistas y vándalos”. Sin embargo, la realidad dista mucho de aquello, ya que, aunque lo nieguen continuamente, esto no se trata de una acción de minorías, sino de un fenómeno masivo que se ha expresado con una fuerza irrefrenable.

Quienes hemos sido despojad@s de todo y sobrevivimos como podemos, endeudad@s, sin poder llegar a fin de mes, en la práctica hemos afirmado que no tenemos por qué pagar para acceder a aquello que necesitamos para satisfacer nuestras necesidades. La reproducción de la supervivencia cotidiana mercantilizada en este modo de vida que nos imponen, está supeditada en todo momento a la acumulación de capital de la burguesía, a costa del trabajo asalariado y de la vida de miseria que debemos soportar día a día. Nosotr@s no hemos hecho nada más que expropiar lo que nos pertenece y nos ha robado toda la vida, y eso ell@s no lo pueden soportar. En definitiva, la revuelta generalizada significa reivindicarnos como seres humanos y negarnos como mercancías.

La prensa: voceros del capital y defensores de la mercancía

La prensa ha jugado un rol fundamental en la defensa del “sentido común” y encauzamiento de lo que se denomina “opinión pública”, es decir, la lógica dominante del sistema capitalista, en donde importan más las cosas materiales, la producción de mercancías, que las vidas humanas, haciendo hincapié una y otra vez, en la defensa del “orden público”, “los derechos de las personas”, la propiedad privada y la “paz social”, para justificar la masacre que están promoviendo el empresariado y los sectores más reaccionarios de la sociedad. A través de la tergiversación y/o el ocultamiento de la información, la propagación de mentiras y montajes, la criminalización de la subversión social, toda la prensa se ha hecho colaboradora del terrorismo de Estado: por todo esto deberán asumir las consecuencias. Algunos ejemplos de lo que afirmamos son los siguientes:

-Ocultar la cifra y los casos de asesinatos por parte de las fuerzas represiva, y no informar respecto a las reiteradas denuncias de “uso desmedido de la fuerza en detenciones, vejaciones a niñ@s, malos tratos, golpes en rostros y muslos, torturas, desnudamientos a mujeres y hombres y vejaciones sexuales”, tal como lo señala el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

-Difundir que se han producido saqueos a “ferias libres” en algunas comunas como La Pintana, Puente Alto, entre otras, lo que es totalmente falso. Poblador@s han denunciado por redes sociales y medios de difusión alternativos que se trata de policías infiltrados que han intentado promover una lucha intestina en el seno de nuestra clase.

-Promover el temor en la población enfatizando que los saqueos también afectarán a viviendas particulares y pequeños negocios, cuando esto solo se trata de hechos totalmente aislados, y que nuestra clase debe rechazar categóricamente. 

-Diferenciar entre “ciudadanos” y “delincuentes”, entre manifestantes “pacíficos” y “violentos”, apostando a la división y el aislamiento de los elementos más radicalizados que forman parte del movimiento y que están intentando brindar una orientación anticapitalista al desarrollo de la revuelta.

-Guardar un silencio cómplice en torno a los cortes de abastecimiento de agua que afectan directamente a varias comunas del sector sur de Santiago, que “sospechosamente” coinciden con los lugares en donde se ha desarrollado más frontalmente la combatividad contra el Estado/Capital, sus instituciones y donde se desprecia más rotundamente a la autoridad.

El gobierno reconoce 8 muert@s, pero sabemos que son muchos más

Mientras el presidente Sebastián Piñera afirma que “estamos en guerra contra un enemigo poderoso que no respeta a nada y a nadie”, el despreciable Andrés Chadwick, Ministro del Interior, en una escueta declaración hecha por televisión, afirmó que 7 personas habían “fallecido” –y no asesinados a manos del Estado-, sin señalar ningún detalle más. Nosotr@s que hemos estado presentes en la lucha y nos coordinamos con camaradas en distintos puntos del país sabemos que l@s muert@s son much@s más. Por redes sociales y medios de contrainformación han circulado videos y fotografías, que están siendo eliminados de internet sistemáticamente, de personas asesinadas por milicos y pacos en diversos lugares en donde se está combatiendo. Al menos nuestro recuento –aún sin poder confirmar debido a la deliberada campaña de ocultamiento y desinformación del Estado/Capital- llega a 16 personas: 1 persona en Quinta Normal, 2 en San Bernardo, 5 en Renca y 2 en la comuna de La Pintana, fallecidas producto de incendios en medio de los saqueos, 1 persona asesinada en Lampa producto de un atropello deliberado de la policía, 1 por disparos de los militares en Colina, 3 en la ciudad de La Serena y 1 en la comuna de Pedro Aguirre Cerda muerto producto de la represión policial. Este saldo parcial sabemos que puede ser aún mayor, ya que mientras escribimos rápidamente este texto, continúan fuertes enfrentamientos bajo el toque de queda con los milicos, pacos y PDI en múltiples focos de la región chilena.

La huelga general de este lunes 21 de octubre y algunas perspectivas

Mañana, lunes 21 de octubre, un conglomerado diverso de organizaciones de masas han llamado a una huelga general, la primera que puede ser altamente efectiva, afectando la productividad de manera directa, debido al colapso del sistema de transporte, al menos en la ciudad de Santiago. El Estado está haciendo todo lo posible para que la “gente vaya a trabajar”: han habilitado parcialmente la línea 1 del Metro, están intentando reforzar el servicio de buses, y han llamado a la población a ser “solidaria” para que ayude a sus vecin@s a llegar a sus puestos de trabajo. A la clase capitalista solo les interesa que produzcamos para ell@s, solo les servimos para producir y hacer circular sus mercancías y acrecentar su acumulación de capital. Por esta razón, hacemos un llamado a no asistir al trabajo y a participar activamente de la huelga, tal y como lo hace el Sindicato de Trabajador@s de Metro debido a la “represión policial y militar”. Además, creemos pertinente agitar las siguientes perspectivas:

-No caer en la dinámica de ponernos en contra de nosotr@s mism@s por comida, agua y la satisfacción de nuestras necesidades: ese es el juego del Estado, dividir para vencer. Para resolver nuestros problemas tenemos que organizarnos comunitariamente, no hay otra salida.

-Evitar que los partidos y la socialdemocracia se levanten como “representantes”, se apropien de la lucha y se sienten a dialogar con el Estado para apagar el fuego de la revuelta, intentando decantar la resolución del conflicto en cosméticas y superficiales reformas que no apuntan a erradicar la raíz de nuestros problemas que nos aquejan como clase.  

-Ocupar los centros educacionales para hacer de ellos lugares de resistencia, debate, reunión y autoorganización, acopio de alimentos y medicinas, y espacios para atender a nuestr@s herid@s.

-Organizar asambleas de base en los territorios en donde se está desarrollando la lucha para resolver colectivamente orientaciones de la revuelta en curso.

-Exigir la libertad de los cerca de 1700 detenid@s que están siendo procesad@s por su participación en la revuelta.

¡A LA HUELGA GENERAL POR TODO!
¡VAMOS HACIA LA VIDA!
   
Algun@s proletari@s comunistas/anárquic@s que participan de la revuelta
Santiago de Chile, 20 de octubre del 2019