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3 de agosto de 2019

Postmodernidad o la impostura de una falsa radicalidad [Audio]

Audio de la Charla-debate: "Posmodernidad o la impostura de una falsa radicalidad", por el Grupo Barbaria (Madrid/París) en la Biblioteca Alberto Ghiraldo (Rosario), 26/07/2019

Abordaremos algunos de los lugares comunes ideológicos de nuestra época, lugares comunes que por comodidad llamamos post-modernos. De manera general, se pueden reconocer por la idea de que cualquier intento de buscar una emancipación radical sería un metarrelato, que buscar algún criterio de verdad u objetividad sería prueba de prepotencia y voluntad de dominio. Así, no existirían criterios generales y universales por los que definir la realidad del mundo y por tanto tampoco una búsqueda de una liberación general: todo es subjetivo, la única lucha posible es la que se da desde lo cotidiano, en la microfísica de poderes, sin el riesgo de caer en esencialismos y definiciones seguras siempre peligrosas.

Esta reflexión surge desde una práctica revolucionaria y la crítica la hacemos desde la influencia que este tipo de planteamientos y autores tienen dentro de los activistas radicales que tratan de luchar contra este mundo.





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Compartimos también el folleto de Barbaria que da nombre y sustento a esta charla: http://barbaria.net/…/posmodernidad-o-la-impostura-de-una-…/
«Esa guerra de todos contra todos, la reducción de la vida social a la de átomos en perpetuo conflicto mercantil, la postmodernidad tratará de llevarla a su máxima expresión. En efecto, la guerra de todos contra todos, se convierte en las posiciones postmodernas en un conflicto permanente entre identidades. Racializados contra blancos, queer frente a cisgéneros, trans frente a queers, etc. ¡Cuántas más opresiones mejor! ¡Quién da más en esta verborrea de privilegios que establece quién debe hablar y quién callar! De este modo se disuelve no solo cualquier crítica unitaria a este mundo, sino la posibilidad de transcenderlo y poder enfrentar las opresiones específicas que el capital reproduce en todo su abanico. Solo un proyecto de destrucción integral de este mundo por medio de la reconstrucción de la comunidad humana permite tal objetivo.
Cuando hablamos de postmodernidad nos referimos a una ideología y no a una época. La época sigue siendo la misma, aunque le pese a nuestros finos contrincantes: la del capital y sus invariantes categoriales, el trabajo abstracto y la mercancía, el Estado y la democracia. Nos referimos a una ideología porque se trata de una mirada distorsionada sobre la realidad que no permite aprehender su sentido auténtico y por ende las posibilidades de revolucionarlo en un sentido emancipador. Además su producción nos traslada de la Universidad de California a la Sorbona, de la Sapienza de Roma a la Complutense, de los campus de Buenos Aires a los de Calcuta. Por lo tanto, no es una simple ideología, sino una ideología cuyo agente evidente son las clases medias. Los académicos “radicales” de los campus traducen en su lenguaje profesional opresiones reales (patriarcales, raciales…) para lograr financiación para sus proyectos de investigación. Una multitud zombi de estudiantes universitarios, embelesados y entretenidos por el lenguaje esotérico de sus mayores, blanden con prepotente seguridad las armas de sus frases mágicas e incomprensibles, y pobre del que pretenda oponerse. La postmodernidad tiene algo de postmoestalinismo.
Por todo lo dicho, este texto es un texto de combate, de afirmación comunista y revolucionaria, un texto de negación. [...]
Tras recorrer la Santísima Trinidad postmoderna (género, raza y clase) aún nos quedaría por realizar nuevas críticas. Y es que la trilogía se puede transformar en una infinidad factorial de luchas y conflictos, cada uno desde su parcialidad (especista, vegana, etc.) Para nosotros el comunismo y la anarquía son un movimiento total desde el inicio. El hecho de que se empiece siempre desde algún lugar y desde algún conflicto inmediato no niega su generalización global e histórica. Los postmodernos tienden a negar este movimiento real rompiendo la unidad entre lo inmediato y lo global, lo particular y lo universal, para reconstruirlo a posteriori de un modo muerto. Así, la reconstrucción feminista acaba siendo una defensa de la igualdad de derechos en el capitalismo; la racializadora, una defensa de la integración y el reconocimiento entre las diferentes “razas”; la lucha obrera, una reivindicación para que el capital distribuya un poco de la pirámide de la renta… En la medida en que se separa cada lucha inmediata de una perspectiva global de superar este mundo, cada parcialidad es una parcialidad reformista y su suma también lo es. Y que conste que no estamos hablando de perspectivas ideales o de meros principios, son nuestras necesidades reales como proletarios lo que nos lleva a enfrentarnos globalmente con este mundo desde cualquiera de nuestras inmediateces.                                                                                                                       Obviamente, al igual que el patriarcado, el racismo fractura y divide a nuestra clase, y es un claro agente en la reproducción del mundo del capital. Lo que afirmamos permanente e invariantemente es que solo en un proceso unitario de constitución del proletariado en clase, en fuerza histórica, es como será posible superar real y materialmente estas divisiones que fracturan a nuestra clase y que impiden nuestra constitución en partido para la destrucción del capital y del Estado. El comunismo es un movimiento real y unitario que parte de las necesidades humanas y que desde ahí supera las divisiones y fragmentaciones. No es el resultado de alianzas y sumatorias de distintas parcialidades que negocian y se interseccionan entre sí. Solo el proletariado puede acabar con el capital, negándose a sí mismo como clase, en la medida que es el secreto oculto del capital, aquel que desvela que este no es una realidad natural sino una sustancia social. La clase no es, sin embargo, un hecho sociológico sino una constitución colectiva, partídica, como fuerza histórica, y para que sea tal tiene que romper con todas las divisiones que la atenazan (nacionales, raciales, patriarcales…) El proletariado es una clase que no es una clase, y en su movimiento real hacia el comunismo expresa la potencia de eliminar no solo la sociedad de clases sino la multiplicidad de opresiones que el capital reproduce consigo.»

23 de junio de 2019

CUADERNOS DE NEGACIÓN N° 13: NOTAS SOBRE PATRIARCADO


En el ámbito político y académico se ha popularizado en las últimas décadas la noción de patriarcado. Parece un concepto de uso obligado para cualquier crítica seria de la realidad que busque la transformación social. Para algunas corrientes pareciera estar fuera de toda discusión que esta sociedad es patriarcal, incluso más fuera de discusión que si es capitalista.

Uno de los grandes problemas que encontramos al abordar la cuestión del patriarcado es asumirlo como el sujeto que determinaría la sociedad. Así, el Capital dejaría de ser el sujeto de esta sociedad, el que lo subsume todo, para dar paso a otro: el patriarcado. Hay una diferencia fundamental entre considerar el patriarcado como algo exterior al Capital y considerarlo como una realidad interna del Capital. La primera comprensión nos presenta el patriarcado por un lado y el Capital por otro, o en el mejor de los casos patriarcado y Capital como dos sujetos separados que en un momento dado se vinculan.

Por el contrario, la comprensión del patriarcado como realidad interna del Capital, lo asume en tanto que incluido y dominado, es decir subsumido. El proceso histórico de esa subsunción incluye y a su vez transforma al antiguo patriarcado. Y aunque puede mantenerse dicho vocablo, debemos tener en cuenta que no estamos hablando de lo mismo. Comprendemos el hecho de que en la propia lucha se siga nombrando al sexismo de esta sociedad como «patriarcado», aunque nos parece poco preciso. Si bien emplearlo es importante para ver la continuidad histórica del sexismo en relación a sociedades de clase anteriores, de alguna manera también oculta las condiciones del sexismo en la actualidad.

Contenido:

• Presentación
Nota para posibles correcciones ortográficas
• ¿Patriarcado?
Patriarcado y Capital
¿Interseccionalidad?
Definiciones e indefinciones
Esclavitud y patriarcado
¿Estado patriarcal?
• Alguna vez estuvo todo al revés...
• Mujeres y acumulación originaria

Descenso de la población y disciplinamiento
Anticoncepción y trabajo
Hogar, familiar y salario
La domesticación de las mujeres y la redefinición de la feminidad y la masculinidad
La gran caza de brujas en Europa
• Mujeres y colonización
La imposición va por dentro
Distintas opresiones, un mismo proceso
• Mujeres y esclavitud
• Post-data 


Rosario-Argentina, junio de 2019