25 de marzo de 2020

Reporte y balance 5 meses después de la revuelta en Ecuador

Publicado en la sección "Internacional" del periódico anarquista Guerra de Clases N° 2, Santiago de Chile, Marzo 2020; y en Erupción #1. Boletín Anarquista de Análisis desde América Latina, Antofagasta-Chile, Marzo 2020 


1.      A pesar de que la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) se sentó a negociar con el Gobierno después de 11 días de guerra de clases, finalizando de esta manera el Paro de Octubre en Ecuador, éste concluyó con una victoria parcial para lxs explotadxs y oprimidxs que se rebelaron: la derogatoria del “paquetazo” o el Decreto Ejecutivo 883. Decimos victoria parcial y además con sabor a derrota, debido a nuestros muertos y a la permanencia del gobierno asesino de Moreno-Sonnenholzner-Jarrín-Romo y su política económica de “austeridad”. Sin embargo, el Estado burgués se vio obligado a retroceder, y también quedó golpeado y asustado, a causa de todas las acciones directas de masas que tuvieron lugar durante el Paro: se tomaron instituciones gubernamentales, pozos petroleros, carreteras, hicieron marchas y cacerolazos, piquetes y barricadas, saquearon algunos comercios, quemaron regimientos policiales y tanques de guerra, retuvieron a algunos policías y militares y les aplicaron “justicia indígena” y callejera, hicieron huir al presidente a Guayaquil, instauraron “la Comuna de Quito” y desconocieron al Gobierno. Es decir, en 11 días las masas proletarias del campo (indígenas) y de la ciudad (mestizas, en especial la juventud proletaria) “despertaron” e hicieron lo que no hicieron en 11 años. 11 días de irrupción abrupta y ruptura limitada pero real de la normalidad capitalista: de la propiedad privada, el trabajo asalariado, la circulación de mercancías y el dinero (por algo fue un paro de actividades económicas), sustituyéndolas por la libre cooperación, la solidaridad y la gratuidad (en los centros de acopio y las ollas comunitarias); a lo cual, le acompañó a toda hora la discusión abierta y la toma colectiva y horizontal de decisiones desde las bases en las asambleas permanentes, y la valiente autodefensa desde las barricadas precarias contra la brutal represión policial. 11 días de revuelta, insurrección y gérmenes de comunismo anárquico espontáneo, caótico, contradictorio y fugaz en “la mitad del mundo” en pleno siglo XXI.

2.      Frente al terrorismo de Estado durante el Paro, ni perdón ni olvido. Verdad y justicia para nuestros 11 muertos y 1340 heridos. Solidaridad y libertad para nuestros 1192 compañeros presos políticos. Denunciamos la actual represión del gobierno contra algunos luchadores sociales, como forma de “castigo ejemplar”. También estamos atentxs a que no nos imponga un nuevo paquetazo” económico que beneficiará sólo a su clase, los ricos. Frente a esta violencia del Capital, la lucha proletaria sigue y debe seguir. Hasta las últimas consecuencias. Hasta que se hayan ido todos los explotadores y opresores, y valga la pena vivir para todxs. Sin duda, falta mucho para ello, pero la lucha sigue y debe seguir.

3.      2 meses después del Paro, el gobierno de Moreno aplica la estrategia de “el palo y la zanahoria”. “El palo” es la represión selectiva, el “combate contra la insurgencia”, el fortalecimiento de la inteligencia y el equipamiento policial-militar. También lo es ratificar las reformas laborales precarizadoras y el acuerdo con el FMI, perdonar deudas millonarias a poderosos grupos empresariales, firmar nuevos contratos mineros, reducir el presupuesto para educación pública… Mientras que “la zanahoria” es que no va a aumentar el IVA ni otros impuestos, y sus brigadas sociales asistencialistas en el sector rural. 

4.      Por el lado de los movimientos sociales (indígena, sindical y estudiantil), su acción colectiva ha oscilado entre el diálogo y la movilización. La CONAIE sigue a la cabeza. Después del Paro, conformó un “Parlamento de los Pueblos” e hizo pública su propuesta de “modelo económico alternativo”: una “nueva” versión de capitalismo andino y Estado plurinacional, el típico programa reformista y progresista para estas tierras. Además, sus dirigentes ya están hablando de participar en las próximas elecciones presidenciales (Jaime Vargas quiere ser el Evo Morales ecuatoriano). Los sindicatos, por su parte, desistieron de salir a protestar en las calles –pese a que lo anunciaron– y más bien se sentaron a negociar, mejor dicho, a ratificar las últimas reformas laborales precarizadoras de la patronal y el gobierno. Aun así, son parte del “Parlamento de los Pueblos” y firmantes de la tal propuesta de “nuevo modelo económico”. En cambio, lxs estudiantes de instituciones públicas empezaron a reactivar la movilización callejera mediante marchas contra el recorte de presupuesto. También ha habido otras manifestaciones contra otras medidas del gobierno (ej. trabajadorxs informales o ambulantes).

5.      En todas estas protestas sociales desde el Paro, se han dado algunas situaciones donde las bases han cuestionado y desbordado a sus dirigencias. Además, existen unas pocas asambleas autoconvocadas y unos pocos grupos radicales. Nosotrxs, como anarquistas o comunistas antiestatales, estamos por la autonomía y la radicalización de las bases proletarias cuando estalle un nuevo Paro; es decir, por nuestra autoorganización asamblearia y nuestra movilización combativa afuera y en contra de instituciones, elecciones, partidos, sindicatos y “parlamentos”; y sobre todo, no por tal o cual reforma o migaja parcial, sino por la revolución total: por la abolición y superación del capitalismo, el Estado, las clases sociales y toda forma de explotación y opresión (sexo, raza, nacionalidad, especie, etc.), a fin de poder autodeterminar libre y comunalmente nuestras propias vidas. Esto es muy minoritario, pero existe.

6.      La peor derrota es la vuelta a la normalidad. 5 meses después del Paro, todo lo dicho en el anterior punto se disolvió en el aire. No estalló un nuevo Paro. Mucho menos su anhelada radicalización. Todo volvió a la normalidad capitalista de manera contundente… y deprimente. El gobierno está dando más dinero y armas a la policía y las fuerzas armadas, mientras reduce presupuesto para salud (a pesar del “coronavirus”), educación y empleo. Niega cínicamente sus crímenes de Estado cometidos durante el Paro. Y las cadenas nacionales y los noticieros mienten todos los días. Los ricos y poderosos están haciendo lo que les da la gana con y contra nuestra clase. Por su parte, el movimiento indígena ha demostrado públicamente su carácter reformista y oportunista debido a su electoralismo presidenciable, con el apoyo del resto del movimiento popular (“Parlamento de los Pueblos”). Hay otras organizaciones de izquierda “revolucionaria” que dicen hacer lo contrario a las anteriores pero que en realidad hacen lo mismo sólo que por otra “vía”: reformismo disfrazado de revolucionario, mientras se la pasan compitiendo por poder y reconocimiento en “sus” espacios. Las pocas asambleas autoconvocadas y los pocos grupos radicales ya no existen realmente sino sólo de apariencia, mejor dicho, sólo de nombre. Después de la derrota de la revuelta de octubre, todas estas organizaciones no son más que cascarones vacíos llenos de relaciones, prácticas e ideas capitalistas de mierda pero con membretes izquierdistas, “anticapitalistas” y hasta “anarquistas”. Algunxs de vez en cuando siguen haciendo activismo político… estéril y espectacular, como todo activismo. El resto, es decir la mayoría de participantes del Paro, volvieron a la esclavitud asalariada y ciudadanizada, o al desempleo y la precariedad existencial, a la atomización o el aislamiento, a la competencia y la violencia entre sus propixs hermanxs de clase. Y la depresión post-revuelta de algunxs compañerxs conocidxs y anónimxs existe y no es un dato menor. Es muy difícil remontar la derrota material y moral. El resto del 2020 será un año “apagado”, y el 2021 será un año electoral. Frente a esta realidad, es inevitable no estar pesimistas… hasta nuevo aviso. 

P.D. Compañerxs proletarixs de Chile: no caigan en la trampa burguesa y estatal de la “asamblea constituyente”: ésta es y siempre ha sido la vía democrática de la clase dominante para apagar el fuego de la revuelta proletaria, y el símbolo de su derrota. No se dejen quitar el poder sobre su propia vida ganado mediante su lucha en las calles. Pero, si las masas quieren y hacen tal cosa, entonces prepárense para asumir las consecuencias y las lecciones de tamaña equivocación. La derrota es dura y pega fuerte. Cuesta mucho recuperarse de ella. Sin embargo, y pase lo que pase después del plebiscito de abril de este año, contribuyan a fortalecer las asambleas territoriales autónomas y los lazos de comunidad humana entre lxs proletarixs en lucha. Porque más que la autonomía organizativa y la violencia de “la primera línea” contra el aparato represivo del Estado, lo fundamental es transformar de raíz todas nuestras condiciones de existencia y nuestras relaciones sociales. Y tampoco descuiden la teoría, la propaganda y la agitación revolucionarias. Todo esto, con objetividad y autocrítica para resistir y avanzar realmente. ¡Salud y Revolución Mundial!  

Un Comunista Anárquico de Quito
Diciembre 2019-Marzo 2020

Breve informe de la distopía o catástrofe capitalista en Ecuador. 25 de marzo de 2020


- 1173 contagiados y 28 muertos por coronavirus (con tendencia a aumentar)
- Toque de queda a nivel nacional desde las 2 p.m. hasta las 5 a.m. (Estado policial y militar)
- Más de 1000 detenidos en los últimos días (menos la alcaldesa socialcristiana de Guayaquil Cynthia Viteri, por ser miembro de una de las mafias económico-políticas que son dueñas del país, igual que el vicepresidente Otto Sonnenholzner)
- 46% de la población en el subempleo y 4% en el desempleo (con tendencia a aumentar también)
- 38% de la población en la pobreza "multidimensional". Pobreza "extrema": 9% a nivel nacional y 42% en las zonas rurales (con tendencia a aumentar también)
- Los ingresos de los 270 grupos económicos del país (Corporación Noboa, Nobis, Banco Pichincha, Grupo Eljuri, La Favorita, Pronaca, Corporación El Rosado, Banco de Guayaquil, Grupo El Comercio, etc.) representan el 62% del PIB
- PIB 2019: - 0,18%. PIB 2020: 0,5% (recesión)
- Presupuesto 2020 para Salud: $3037 millones. Presupuesto 2020 para Fuerzas Armadas y Policía (sumado): $2587 millones + $50 millones adicionales otorgados en marzo para la Policía
- Pago Deuda Externa marzo 2020: $320 millones
- Suspensión de salarios "para no despedir gente": en análisis por parte del gobierno
- Salario básico unificado: $400
- Precio de la canasta básica familiar: $716
- Hogares con acceso a internet: 15%
- Población con celular y redes sociales: 92%
- Analfabetismo: 600000 personas. Tasa de analfabetismo digital: 11% de la población
- Femicidios: Más de 60 al año (2019)
- Deforestación: 60000 hectáreas de bosques al año (2019)
- Conflictividad social: Octubre 2019: Paro Nacional de 11 días. Marzo 2020: 1 protesta de médicos y enfermeras en hospital público de Machala.

Fuentes: Cadenas nacionales, noticieros y periódicos oficiales, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos-INEC, Servicio de Rentas Internas-SRI, Banco Central del Ecuador-BCE, Revista Líderes (cifras aproximadas y algunas por actualizar)

21 de marzo de 2020

Desmantelar

El virus se cobró la muerte de miles de personas de manera directa. Es muestra de la frialdad de la mentalidad dominante actual que 195.957 contagios y 7.868 muertos sean cifras que hablan de la pandemia, tanto en los baners como en los mapas que el sensacionalismo propagandista dominante publica minuto a minuto, sin siquiera decir que son personas las afectadas, solo números. La otra cara de la (des)información reinante, la de la contención y represión social (que aun parece no haber mostrado su potencial ferocidad por estas latitudes) puede asustar aún mas que la posibilidad de contagio.

Pero por otro lado la paranoia oficial (sea cual sea su verdadero motivo) parece dejar al desnudo la inmundicia del sistema de producción actual en el que hay que producir valor, supurar mercancías a cualquier precio. Posiblemente el coronavirus, y sin intentar comparaciones cuantitativas, haya salvado cientos de vidas. En principio por la total paralización de fabricas en el epicentro de la producción capitalista con la reducción de muertes en asesinatos laborales que ello conlleva, aunque si buceamos en la web es imposible encontrar estimaciones del numero de "accidentes" evitados en China o Italia. La paralización del transporte en varias regiones nos hace arribar a especulaciones similares.

Desde otro punto de vista, este parate de la producción (y la circulación) trajo aparejados una drástica reducción de la emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero, con la consiguiente mejora en la calidad de vida de las personas que habitan las regiones afectadas, incluso bajando la cantidad de afecciones respiratorias por dicho motivo. Esta inesperada reducción en la polución debería llevarnos a reflexionar que alimentar al monstruo de la economía tiene como correlato la destrucción del hábitat donde nos movemos, mientras la cuarentena pasa, los arboles no se talan, el aire se limpia y el agua se vuelve cristalina (basta sólo con buscar fotos de Venecia donde sus otrora nauseabundos canales hoy se volvieron cristalinos y hasta algunos cisnes pasean por ellos).

Lamentablemente como fue decisión estatal paralizar la economía en determinadas regiones, la potestad de reiniciarla también corresponderá al Estado, es por esto que los momentáneos beneficios de dicha suspensión se verán revertidos en cuestión de días. Sin embargo estos ejemplos dejan una enseñanza al respecto de las prioridades de un sistema en la cual la producción de valor reina notablemente sobre la salud tanto de personas como del ecosistema terrestre mismo. Y nos orienta a pensar que el sistema productivo actual debe ser desmantelado para la supervivencia de la especie.

Tomado del muro de facebook de la Biblioteca Alberto Ghiraldo (19 de marzo de 2020)

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Algunas lecturas más sobre el coronavirus para compartir:

Las pandemias del capital
Barbaria
20 de marzo 2020

Frente a la Sagrada Familia del capital, defendamos nuestra vida a través del antagonismo social
Barbaria
20 de marzo 2020

CORONAVIRUS: Reporte de Chile
EVADE CHILE
20 de marzo de 2020

El coronavirus como declaración de guerra
19 de marzo de 2020
Santiago López Petit

Monólogo del virus
Desconocido/a
19 de marzo de 2020

Coronavirus
Raoul Vaneigem
17 de marzo de 2020

20 de marzo de 2020

Demandas proletarias mínimas en tiempos de coronavirus


Coronavirus, catástrofe capitalista, lucha de clases y solidaridad proletaria

COVID 19: ARTÍCULOS, PANFLETOS E INFORMACIONES
https://panfletossubversivos.blogspot.com/…/…/Corona%20virus

• [Argentina] Sobre la cuestión social del Covid19
Biblioteca Alberto Ghiraldo

• Una nota sobre coronavirus y colapso
Carlos Taibo
• En la epidemia de emergencia fase 3: luego fue el turno de las fábricas y la clase obrera...
Intervenciones
• [Covid 19] Contra el miedo y el control, la revuelta explota en las cárceles italianas
Desconocida/o
• [Chile] FRENTE A LA CRISIS DEL CORONAVIRUS. NUESTRAS VIDAS ANTES QUE SUS GANANCIAS agitación, Chile, Corona virus, de Anónimo
Anónimo
• [Covid19] Dos panfletos de la izquierda comunista
GIIC y PCI
• [Valladolid, España] Ante la pandemia de coronavirus: Redes de Solidaridad
• A nuestros amigos de todo el mundo, desde el centro de la crisis de Covid-19
Dinamopress
• Contagio social. Guerra de clases microbiológica en China
Chuang
• Diario viral: los días del coronavirus en Bolonia (22-25 de febrero de 2020)
Wu Ming
• COVID-19: la militarización de las crisis
Raúl Zibechi
• El coronavirus como tapadera de la crisis sistémica
Raúl Zibechi
• Coronavirus y la infinita solidaridad entre los de abajo
Raúl Zibechi
• Enfermos
Anarquista
• En contra del coronavirus y el oportunismo del Estado
CrimethInc.
• Contagio
N+1
• COVID 19 como fenómeno visible de una situación crítica de la economía mundial que viene de lejos
Julio Gambina
• ¿Hacia una depresión global?
Rolando Astarita


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Frente al estado de aislamiento y el oportunismo del Estado y el Capital
¡Solidaridad de clase!

Italia:
-Coronavirus y la infinita solidaridad entre los de abajo
https://desinformemonos.org/coronavirus-y-la-infinita-soli…/
-En la epidemia de emergencia / fase 3: luego fue el turno de las fábricas y la clase obrera... Trad:Alèssi Dell'Umbria
https://www.facebook.com/LaWestphalen/posts/504392020256009?__tn__=K-R
-Contra el miedo y el control, la revuelta explota en las cárceles italianas
https://lapeste.org/…/contra-el-miedo-y-el-control-la-revu…/

España:
Huelga en la Mercedez Benz y otras
-Cronología: https://gasteizberri.com/…/repercusion-internacional-del-p…/
-Esto solo se puede parar, SI TODO EL MUNDO PARA
https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/…/llamamiento-…?

Francia:
Chalecos Amarillos vuelven a la calle
https://www.dw.com/…/chalecos-amarillos-salen-a-…/a-52774036


Chile:
FRENTE A LA CRISIS DEL CORONAVIRUS
NUESTRAS VIDAS ANTES QUE SUS GANANCIAS
https://www.facebook.com/…/a.305099003732…/520807102162057/…

Inglaterra:
Se organizan grupos de Apoyo Mutuo (en Inglés)
https://freedomnews.org.uk/covid-19-uk-mutual-aid-groups-a…/


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Frente a la pandemia capitalista apostemos por la solidaridad y el apoyo mutuo
Más materiales para conversar, reflexionar y compartir:

-Programa de radio La Linterna de Diógenes:
Coronavirus y luchas de clases
https://archive.org/detai…/ldd13x21coronavirusyluchadeclases

[Tomado del muro de facebook de la Biblioteca Alberto Ghiraldo, 17 y 18 de marzo de 2020


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Información sobre la situación de Ecuador bajo el coronavirus (noticias en desarrollo):

- Proletari@s de supermercado obligados a ir a trabajar y a quedarse dentro de su trabajo luego de la jornada debido al toque de queda decretado por el gobierno
- Protesta de médicos por falta de insumos de bioseguridad
- Policía y Fuerzas Armadas tienen más presupuesto que Salud
- Motín de presos
- Redes de solidaridad 



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17 de marzo de 2020

Contagio – n+1

Informe de la tele-reunión de N+1 del 10 de marzo de 2020. Trad: Antiforma.

Mapa mundial del contagio de Coronavirus (Fuente: BBC, 12 de marzo de 2020)

La tele-reunión del martes por la tarde, con 16 camaradas presentes, se inició comentando las nuevas disposiciones que el gobierno italiano ha tomado para evitar la propagación del coronavirus.
A pesar de los llamamientos que la OMS para la responsabilidad y coordinación internacionales (porque el virus no se detiene en las fronteras), los Estados están adoptando medidas contradictorias sin ninguna forma de cooperación. Italia ha pasado de un alarmismo inicial a una minimización general del fenómeno, para a continuación poner en cuarentena a toda la población. Alemania, Francia, Inglaterra y España, donde ya hay miles de casos, actúan de forma dispersa. Paolo Giordano en el artículo La linea temporale che è stata trascurata señala que "el contagio, una vez iniciado en una zona, procede de manera similar a lo que ha sucedido o sucederá en otra parte".
Los países europeos han desarrollado sistemas nacionales de salud que funcionan, pero si miramos a los Estados Unidos el escenario cambia completamente: allí, desde el punto de vista de la protección médica, la estructura es deficiente y está en manos privadas. New Rochelle, un pequeño pueblo en las afueras de Nueva York considerado una zona roja, ha quedado completamente aislado y desde el jueves los soldados de la Guardia Nacional ayudarán en el rescate y manejo de emergencias sobre un área de ocho kilómetros cuadrados.
A menos que se adopten medidas coordinadas entre las naciones, la situación sanitaria y social corre el riesgo de estallar. El mundo está "mal" dividido en cuanto a la distribución de la población: hay ciudades de 30 millones de habitantes y zonas completamente desiertas. Las metrópolis tienen intrínsecamente un problema logístico, incluso sin la presencia de virus letales. Y es obvio que los prisioneros no se sienten cómodos tras las rejas mientras una enfermedad infecciosa hace estragos: la prisión es el clásico eslabón débil de la cadena, el que salta primero. En China han puesto a decenas de millones de personas bajo arresto domiciliario, sacrificando a los enfermos más graves y bloqueando zonas enteras del país. Algo similar está ocurriendo en Italia: si no se cuenta con suficientes camas disponibles en los centros de cuidados intensivos, se dará prioridad a los pacientes con mayores posibilidades de salvarse y se dejará a los demás a su suerte. El sistema de Protección Civil y el Ministerio de Salud también prevén la transformación progresiva de los hospitales en centros dedicados especialmente a los infectados, con el traslado de los demás pacientes a otras instalaciones.
En muchos casos la infección por Covid-19 es asintomática y durante algunos días no muestra signos de estar presente en el portador; la única forma de contrarrestarla es separar a las personas. En pocas semanas China ha pasado de un porcentaje muy elevado de propagación a una clara mejora en el frente de contagio gracias a la subdivisión del territorio en cuadrículas y a la limitación de la movilidad incluso dentro de cada zona individual (en algunos lugares sólo se permitía que un individuo por familia saliera de compras cada tres días). Se ha llegado incluso a rastrear mil millones de teléfonos móviles para cartografiar los movimientos de los ciudadanos.
La acumulación de problemas (situación económica, competencia entre países, colapso de la producción industrial, etc.) encontró en la propagación de la epidemia una solución discontinua. La realidad marcha a su propio ritmo y la gente se ve obligada a perseguirla, especialmente cuando se acelera. Las burguesías están obligadas a hacer algo, no pueden permitirse el lujo de dejar que colapsen países enteros, y por lo tanto tendrán que poner en marcha mecanismos automáticos de salvaguardia. Una vez que hayan logrado ciertos resultados no habrá vuelta atrás y los resultados políticos y sociales se van a apoderar de quienes los pusieron en marcha. El mundo ya no será el mismo que antes, dicen muchos observadores políticos, y es evidente que ciertas medidas de control social continuarán durante mucho tiempo y probablemente se harán permanentes.
Ya antes de la propagación del virus se esperaba una recesión mundial debida a la oleada de bajo crecimiento de China y Alemania, a la que se añadió el Brexit, la situación económica comatosa del Japón y, en general, la muy peligrosa (para el capitalismo) tendencia a cero cero de las principales economías mundiales. Por lo tanto, la salud está entrelazada con los aspectos económico, financiero y social. La solución a esta gran crisis no puede venir ciertamente de un capitalismo moribundo y sin energía, sino únicamente del futuro, de n+1. Para nosotros, el comunismo es el "verdadero movimiento que suprime el estado actual de las cosas", y es imposible que no se manifieste también en aspectos que la burguesía considera internos a su sistema: "Por otra parte, si no pudiéramos ver ya ocultas en esta sociedad -tal como es- las condiciones materiales de producción y las relaciones entre los hombres correspondientes a una sociedad sin clases, cualquier esfuerzo por hacerla estallar sería quijotesco" (Marx, Grundrisse).
Durante la Segunda Guerra Mundial la burguesía estableció un inmenso sistema de organización para la producción de armas. Por lo tanto, sabe cómo organizar la producción (taylorismo y organización científica del trabajo), sabe cómo obtener un resultado de la mejor manera posible, y si duda es porque no puede dar una respuesta unívoca y unitaria, estando dividida en diferentes nacionalidades. La OMS se ha estado preparando durante decenios para escenarios de pandemia, sabe cómo comportarse, y cada día compila un informe detallado sobre la situación país por país en el que sugiere a los diversos ministerios de salud las medidas que deben adoptarse. Tiene una visión clara de cómo intervenir, pero no tiene poderes ejecutivos para hacerlo.
Es esencial estudiar el origen de los virus, que no son organismos vivos pero que sólo pueden reproducirse explotando a otros. Analizar el virus significa observar el nacimiento de la vida: a partir del caldo primigenio las moléculas se han combinado para auto-replicarse y han sido capaces de desarrollarse y evolucionar. Como observó David Quammen (autor del libro Spillover. The Evolution of Pandemics) en una entrevista dada al Huffington Post, "lo que otros ven como una venganza de la naturaleza, yo lo describiría así: los ecosistemas complejos son el hogar de animales, plantas, hongos, bacterias y otros organismos celulares; y todos estos organismos celulares son el hogar de los virus. Si decidimos comprometerlos, lo hacemos a nuestro propio riesgo". El hombre capitalista tiene una práctica depredadora hacia el hábitat terrestre, no debe sorprenderse cuando el medio ambiente lo "ataca" de vuelta y desencadena pandemias.
Luego está el gran problema del aislamiento: esta es la sociedad del movimiento, en la que el hombre se mueve al ritmo de las máquinas, de los medios de producción, y es prácticamente imposible que los virus no los sigan. La actual desaceleración del tráfico de mercancías es mortal para la economía, pero sin "distanciamiento social" no se puede detener el contagio. Las bolsas también están sufriendo: en Europa, tan sólo el lunes 9 de marzo desaparecieron 600 mil millones de euros. La autonomización del Capital avanza rápidamente y en pocos días una gran cantidad de capital ficticio que esperaba una (imposible) valorización futura se ha esfumado.
Tras la propagación de la epidemia de coronavirus, en Italia se produjeron las primeras huelgas en fábricas y almacenes logísticos. En la FCA de Pomigliano los trabajadores se cruzaron de brazos espontáneamente. Los confederales están empezando a cambiar su posición con respecto a lo que decían hace unos diez días (véase el comunicado de los "actores sociales"), y han planteado el problema de la salud de los trabajadores en el lugar de trabajo.
Al final de la tele-reunión hablamos de lo que está sucediendo en Chile en los últimos tiempos. En Santiago, durante meses, cientos de miles de personas han estado tomando las calles ininterrumpidamente. Las tiendas y los bancos están cerrados o han puesto sistemas de protección armados, y la vida comercial del país está casi paralizada. "No se puede vivir así" es uno de los eslóganes que aparecen en las murallas de la ciudad. La feroz represión ha dado lugar a más de 30.000 detenciones y alrededor de 30 muertes, pero las manifestaciones no disminuyen. A pesar de la violencia de la policía, el clima es más bien alegre: a una situación totalmente invivible, con el 60% de la población en la pobreza, se responde con aglomeraciones diarias en las calles y plazas.
La crisis es sistémica y sólo puede producir efectos sistémicos. Cada vez hay menos espacio para la ideología, los desfiles sindicales y las reuniones de jefecillos; las masas chilenas, como las colombianas, se han rebelado contra una "vida sin sentido". El Líbano está técnicamente en bancarrota y el primer ministro ha admitido ante las cámaras que el país ya no puede pagar sus deudas; la desastrosa situación económica ha provocado manifestaciones y enfrentamientos con la policía en Beirut y Trípoli. También en Iraq continúan los enfrentamientos y las muertes: desde el comienzo de la protesta, la policía y los escuadrones de la muerte han matado a cientos de manifestantes.
Como Roberto Vacca escribió en su famoso ensayo Il medioevo prossimo prossimo prossimo, estamos asistiendo a la decadencia de los grandes sistemas. En otras palabras: la sociedad capitalista se está derrumbando debido a sus defectos intrínsecos. La propagación de enfermedades, los motines carcelarios, el colapso de la salud pública, los asaltos a supermercados, la huida lejos de las metrópolis que en momentos de desastre son vistas como trampas, anticipan escenarios catastróficos. La película Contagion (2011) de Steven Soderbergh se ha vuelto viral en la web en los últimos días. La película trata de una gigantesca epidemia que ha estallado en China a causa de un virus nacido del nefasto mestizaje entre un murciélago y un cerdo, enfermedad que se propaga rápidamente a nivel mundial causando un caos social y millones de víctimas. Si la industria cinematográfica produce este tipo de películas es porque hay un determinismo que la lleva a eso. Evidentemente, se está abriendo camino la percepción de un mundo que, si hasta ayer se consideraba seguro, hoy parece ser una fuente de profunda incertidumbre.

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Relacionado y recomendado: Contagio social: guerra de clases microbiológica en China – Chuang (febrero 2020)

16 de marzo de 2020

En el vórtice de la anarquía mercantil – n+1

Informe de la tele-reunión del grupo N+1, realizada el martes 3 de marzo de 2020 (extractos). Trad: Antiforma.

(...) El 27 de febrero pasado el periódico Avvenire publicó un artículo firmado por dos virólogos, profesores del Departamento de Ciencias Veterinarias de Turín (No es la peste, pero tampoco la gripe. Ese es el por qué"), en el que advertían sobre el riesgo de subestimar la epidemia:
«La verdad es que nadie sabe cómo terminará. El principio de prevención, si es bien aplicado, nunca sería lo bastante apreciado si el problema sanitario no se produce. Pero una subestimación del peligro, en presencia de una epidemia fuera de control, desencadenaría una revolución.»
The Economist tituló su última edición, El virus está llegando, ofreciendo la certeza de que la enfermedad se está expandiendo a nivel mundial y avanzando la hipótesis de que "entre el 25 y el 70% de la población de cualquier país infectado podría contraer la enfermedad". Las epidemias de Sars y Mers fueron mucho más virulentas, pero al eliminar a sus huéspedes humanos no tenían cómo propagarse por todo el mundo. El coronavirus es menos mortal y, por lo tanto, tiene una mayor prevalencia. El Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo:
«A nivel mundial, alrededor del 3,4% de los infectados con Covid-19 han muerto. En comparación, la gripe mata a menos del 1% de los infectados.»
Por ahora no hay vacuna y, como dice la OMS, hay que prepararse para una pandemia. Los problemas de salud se ven agravados por problemas económicos y sociales: el sistema de salud de los Estados Unidos, por ejemplo, se encuentra desmantelado y en manos privadas, y no dispone de los instrumentos necesarios para responder a una epidemia: allí los vendajes se pagan y cuestan caro. Ahora bien, si la población no es atendida adecuadamente, es muy probable que se rebele.
En el modelo matemático esbozado por Paolo Giordano en el Corriere della Sera (Coronavirus, la matemática del contagio que nos ayuda a razonar en medio del caos), la fórmula utilizada es simple: hay un número llamado R0 que indica a cuánta gente en promedio contagia cada individuo infectado: si ese número es menor que 1 la enfermedad se detiene por sí sola, si es mayor el contagio crece. El R0 del Sars-CoV-2, el virus que causa el Covid-19, se estima en alrededor de 2,2.
China ha logrado contener la propagación del virus con medidas de aislamiento que afectan a 60 millones de personas, de las cuales 11 millones se concentran en la ciudad de Wuhan. Como señala el Instituto Superior de Salud de Italia, sólo con medidas de "distanciamiento social" se puede aminorar la velocidad de propagación del coronavirus, empujando el pico epidémico hacia adelante en el tiempo y reduciendo su altura, de modo que los casos se multipliquen a lo largo de un período de tiempo más extenso. Lástima que el capitalismo sea un sistema basado en intereses antagónicos, donde la salud de la especie es menos importante que la ganancia. Por un lado, la OMS, un organismo internacional centralizado, pide acciones coordinadas; por otro, los estados nacionales se mueven de forma descoordinada (dicho sea de paso: en 2018 la OMS había informado ya sobre el riesgo de aparición de una "enfermedad X" causada por un virus desconocido).
El capital crea organismos mundiales para responder a los desafíos mundiales, pero se encuentra con burguesías incapaces de unirse y hacer un frente común (contra el virus). El comité científico invocado por el Primer Ministro italiano ha elaborado nuevas normas que se difundirán en las próximas horas: se trata de indicaciones relativas a las distancias que deben observarse entre las personas, el comportamiento que a mantener en lugares públicos y las medidas higiénicas que deben respetarse. Los médicos piamonteses, en un comunicado, invitan a no bajar la guardia sobre el coronavirus, pero las indicaciones científicas no se llevan a la práctica porque hay intereses económicos que proteger: los cines, los museos, las tiendas y las fábricas deben permanecer abiertas y seguir bombeando plusvalía.
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Los actores sociales unidos corporativamente para salvar la economía nacional hacen eclipsar las medidas tomadas para limitar la propagación del virus y, al hacerlo, hacen avanzar el problema empeorándolo. Este sistema no está listo para enfrentar una emergencia de esta naturaleza, porque es absorbido por el vórtice de la anarquía mercantil. Dicho esto, varias empresas están haciendo trabajar a sus empleados de forma inteligente, desde casa, y se están llevando a cabo experimentos para la educación de los estudiantes a través de plataformas de Internet, puestas en práctica en China y ahora también en Italia. Las medidas de contención del Covid-19 han ayudado a reducir las emisiones de dióxido de carbono en China en 100 millones de toneladas: esto demuestra que gran parte de los desplazamientos innecesarios hacia y desde el lugar de trabajo pueden ser eliminados inmediatamente. «Reducir la congestión vial, su velocidad y su volumen prohibiendo el tráfico innecesario» es el punto G de El programa revolucionario inmediato (reunión de Forli, 1952), que desarrollamos en el artículo Evitar el tráfico innecesario.
El largo proceso de disolución del capitalismo experimenta a veces aceleraciones repentinas que en pocas semanas producen saltos adelante que en otras circunstancias habrían tomado años. Lo que falta hoy es un gobierno mundial: el sistema de naciones, de intereses económicos opuestos, impide la realización de un plan de vida para la especie.
La forma social actual se muestra cada vez más disipativa e irracional, y de hecho Marx en sus Manuscritos de 1844 enfatiza que la próxima será una revolución a título humano, porque «Este comunismo es, como completo naturalismo = humanismo, como completo humanismo = naturalismo; es la verdadera solución del conflicto entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre, la solución definitiva del litigio entre existencia y esencia, entre objetivación y autoafirmación, entre libertad y necesidad, entre individuo y género. Es el enigma resuelto de la historia y sabe que es la solución.»
La burguesía no sólo no piensa en un plan para la especie, sino que, aplastada como está por las necesidades conflictivas de valorización de los capitales individuales, encuentra dificultad en realizar siquiera una planificación económica nacional.
Dado que las catástrofes ambientales, sanitarias y humanitarias (como la emergencia de los migrantes en la frontera greco-turca) no hacen más que multiplicarse, de esta sociedad surgirá la necesidad de un partido que no tenga como objetivo reformar lo existente ni hacer política, sino que tenga una perspectiva más amplia. La mayoría de los discursos que proliferan en los círculos tercerainternacionalistas se refieren a cuestiones de detalle como la lucha sindical o qué consignas lanzar al proletariado, temas menores en comparación con lo que está hirviendo en la olla. En relación con la actual epidemia, muchísimos izquierdistas se extravían en imprecisas teorías de la conspiración o minimizan acríticamente el problema, y nadie parece darse cuenta realmente de cuán fuera de control está el sistema.
Retomando lo que escribimos en la revista # 46 (¿Se acabó el futuro?), y traduciendo al lenguaje corriente la suposición de Marx sobre el 48 en Francia, afirmamos que se está preparando un gigantesco reinicio en el computador de la revolución. Quienes no están sintonizados con el futuro están destinados a extinguirse.